Los subtítulos ayudan a seguir una explicación cuando no se puede escuchar bien o una palabra pasa demasiado rápido. Prepara el texto a partir de lo que se dice realmente y acompásalo con las escenas. Después reproduce el archivo terminado: una frase correcta en el momento equivocado también puede confundir.
Drop a video to add subtitles
or click to browse — MP4, WebM, MOV, AVI
Comprueba las palabras pronunciadas y especialmente nombres y cifras.
Ajusta su aparición a la voz y a los cambios de escena.
Verifica lectura y exactitud hasta el último plano.
Escucha la grabación y verifica nombres, cantidades y expresiones poco habituales. Un resumen aproximado no siempre sirve como subtítulo: cambiar una cifra altera una instrucción. Escribe lo necesario para entender lo que ocurre sin añadir afirmaciones que la persona no pronuncia.
Algunas acciones o sonidos pueden necesitar una nota breve para el público al que te diriges. Selecciona los que aportan contexto y evita convertir cada segundo en una explicación. Si quieres otra lengua, prepara una versión redactada y revisada en esa lengua; insertar texto no produce por sí solo una traducción fiable.
Si el texto aparece antes de la respuesta, puede anticiparla. Si permanece después de un cambio de plano, puede atribuirse a otra persona. Reproduce el vídeo y comprueba dónde empieza y termina cada línea. Deja tiempo de lectura sin que la frase pierda su relación con la voz.
En conversaciones rápidas, separa las frases en puntos naturales. No rompas un nombre o una idea clave de forma que resulte difícil seguirla. Los cambios de hablante y los cortes merecen especial atención. El tiempo de aparición ayuda al espectador a saber quién dice cada cosa.
Una fuente que parece grande en el editor puede ser pequeña en un teléfono. Mira una vista semejante al destino real y comprueba el contraste cuando el fondo pasa de oscuro a claro. Si puedes elegir la posición, evita cubrir rostros, detalles del producto o rótulos esenciales del propio vídeo.
Un bloque largo obliga a leer mientras ocurre la acción. Frases breves bien situadas suelen dejar más espacio al contenido visual. Observa si ya hay instrucciones escritas en pantalla: los subtítulos no deberían taparlas. La persona debe poder mirar y leer sin perder la idea principal.
No te limites al comienzo. Revisa una sección central con cifras o nombres y la llamada final a la acción. Puede faltar una frase, quedar otra repetida o mantenerse texto durante la escena siguiente. Estos fallos son especialmente problemáticos cuando el vídeo ofrece indicaciones concretas.
Si participan varias personas, confirma que el texto siga asociado a la voz adecuada. Un retraso sobre un plano de otra persona cambia la interpretación. En temas especializados, pide una revisión de términos a quien los conozca. La precisión combina redacción y contexto.
Reproduce el archivo guardado en un reproductor normal. Comprueba que los subtítulos previstos aparezcan o estén disponibles en esa salida y que continúen hasta la última escena. Una vista dentro de la herramienta no siempre refleja exactamente lo que verá el receptor.
Consulta aparte las normas del sitio de publicación para formato y accesibilidad. Conserva vídeo fuente y texto de trabajo para poder corregir una línea sin reconstruir el proyecto. El control final debe hacerse sobre la versión que compartirás.
No lo des por hecho. La traducción necesita redacción y revisión independientes.
Puede aparecer demasiado pronto o tarde y parecer dicha por otra persona.
El suficiente para leerla sin mantenerla fuera de su momento de voz o escena.
Incluye solo los que aporten información importante para tu audiencia.
Tamaño, contraste y que el texto no tape caras ni instrucciones visuales.
Un error pequeño puede cambiar una indicación o la identidad de alguien.
No. Abre el vídeo guardado y comprueba también el cierre.