Un archivo de sonido puede ser demasiado grande para un correo o una plataforma de entrega. Comprímelo según los requisitos de ese destino y escucha después la copia guardada. Una cifra menor no compensa que la voz deje de entenderse o que falte el final de la grabación.
Drop an audio file to compress
or click to browse — MP3, WAV, FLAC, AAC, OGG
Anota el tamaño y tipo admitidos por el destino y conserva el original.
Utiliza las opciones disponibles pensando en lo que debe oír el público.
Reproduce varios fragmentos y verifica que la copia llega al final.
No todos los servicios tienen el mismo límite. Un formulario puede admitir un tamaño concreto y una plataforma de audio puede exigir determinado tipo de archivo. Consulta sus condiciones antes de buscar la reducción máxima. El objetivo es entregar un sonido que se pueda usar, no ganar una competición por tener el fichero más pequeño.
Si no existe un límite estricto, piensa para qué quieres una copia menor. Puede facilitar el envío o almacenamiento, pero una reducción demasiado agresiva puede perjudicar lo importante. Conserva la fuente original: otra persona o proyecto podría necesitar una versión distinta más adelante.
En una entrevista, las palabras y respuestas bajas deben seguir claras. En música, escucha instrumentos, pasajes suaves y cambios de intensidad. Un registro ambiental quizá dependa de sonidos discretos del fondo. No valores todos estos materiales con el mismo criterio; pregunta qué necesita reconocer quien escuchará el archivo.
Elige varias partes representativas para comparar. Un inicio silencioso no dice mucho sobre una sección posterior con voces fuertes. En una grabación larga, revisa principio, mitad y final, además de momentos especialmente delicados. Algunos defectos pueden aparecer solo en una parte mientras el resto parece correcto.
La compresión puede alterar detalles audibles, según el archivo de partida y la salida elegida. Tampoco corrige una grabación saturada o ruidosa. Una copia más pequeña no sustituye automáticamente a la mejor fuente para archivo o edición. Evalúa lo que realmente ha cambiado al escuchar ambas versiones.
Prueba el resultado a un volumen normal y, si es posible, en un dispositivo semejante al que usará el público. Si las consonantes se confunden o la música suena áspera, quizá debas escoger otro resultado. Puede ser razonable preparar copias distintas para destinos distintos en lugar de exigir que una sola satisfaga todos los usos.
Después del proceso, reproduce el archivo guardado, no te quedes con su nombre y tamaño. Comprueba que sea la grabación correcta, que comience donde esperabas y que llegue a la conclusión. Una entrevista que termina antes de la última respuesta puede cumplir el límite de bytes y aun así resultar inútil.
Confirma también las reglas de tipo de archivo del servicio. Reducir el peso no garantiza que una web externa acepte la carga. Si una entrega importante tiene requisitos poco claros, acláralos antes de enviar la versión definitiva. La comprobación debe hacerse con el archivo real que recibirá la otra persona.
Guarda la mejor fuente disponible en otra ubicación o con un nombre claramente distinto. Tal vez debas editar una pausa, crear una versión para otra plataforma o conservar una copia de archivo. Volver al original da más margen que seguir trabajando sobre una versión ya reducida.
Antes de publicar, escucha los momentos que justifican el archivo. Una explicación debe mantenerse inteligible y una pieza musical debe conservar su carácter. La decisión adecuada depende del destino y del contenido; no se puede prometer que toda grabación se haga muy pequeña sin cambios perceptibles.
Depende de la fuente y de la salida. Comprueba el tamaño real frente al límite que necesitas cumplir.
No. La claridad de las palabras y los matices musicales se juzgan escuchando aspectos distintos.
No la consideres una reparación de ruido. Ese problema requiere una fuente mejor u otra tarea.
Una reducción intensa puede afectar detalles audibles. Contrasta con la grabación de partida.
Principio, mitad, final y cualquier sección importante o especialmente difícil.
Sí. Puede servir para editar, archivar o crear otra versión destinada a una plataforma diferente.
Revisa el tipo, tamaño y demás normas de cada plataforma y prueba la reproducción completa.