Reconocer un tono a simple vista es fácil; reproducirlo con precisión, no tanto. Añade una imagen, señala un punto y copia el valor HEX o RGB que aparece. Prueba píxeles cercanos antes de decidir: un brillo o una sombra puede diferir mucho del color principal que buscas.
Drop an image to pick colors
Click anywhere on the image to get HEX/RGB
Elige la versión de la imagen que más se parece a la que aparecerá en el resultado final.
Pulsa en una superficie representativa y evita luces, sombras y bordes suavizados si no son lo que buscas.
Usa HEX o RGB en el documento o interfaz de destino y evalúa el tono en su contexto.
Un objeto puede parecer azul uniforme en una fotografía, pero la luz produce tonos diferentes en la superficie. Para elegir una referencia de diseño, busca una zona representativa en lugar del reflejo más claro o del borde más oscuro. El selector informa del píxel del archivo cargado; no identifica el nombre oficial de una pintura ni la composición real de un tejido.
En una captura de pantalla también cambian los colores de los bordes. Letras suavizadas, sombras y compresión mezclan varios tonos. Si necesitas el fondo de un botón o una tarjeta, pulsa dentro de una superficie plana, lejos de texto e iconos. Una captura reducida puede haber fundido colores que estaban separados en el diseño original.
Tras seleccionar un punto, la herramienta muestra una muestra de color y dos maneras de escribirlo: HEX y RGB. Copia la que acepte el programa donde vas a usarla. Una hoja de estilos suele trabajar con códigos HEX, mientras que otro editor permite introducir las cantidades de rojo, verde y azul por separado.
El mismo número no garantiza que lo veas idéntico en todos los equipos. Brillo, pantalla y colores vecinos influyen en la percepción. Coloca el valor en el diseño real y evalúalo allí, en vez de considerar la pequeña muestra como una prueba definitiva.
La vista ampliada enseña la zona próxima al punto que has pulsado. Ayuda a no escoger por error un borde oscuro, un reflejo o un píxel de texto. Si ocurre, vuelve a pulsar en una zona más estable. Un historial breve conserva colores recientes para compararlos y copiar de nuevo alguno sin tener que apuntar cada código.
Una fotografía con textura rara vez posee un color único para toda una superficie. Si usarás la muestra en un botón o un título, comprueba que el texto se lea bien sobre el fondo correspondiente. El selector no calcula por sí mismo el contraste accesible ni crea una paleta completa. Su cifra es un punto de partida para tus decisiones.
Puedes armonizar una diapositiva con una ilustración, recuperar el fondo de una tarjeta existente o relacionar el color de una línea de gráfico con su leyenda. Usa la versión de la imagen que se publicará; otra copia comprimida o cambiada de tamaño podría contener píxeles ligeramente distintos.
Cuando necesitas un color corporativo exacto, consulta la guía de marca. Un valor tomado de una fotografía o de una captura no sustituye a esa fuente oficial. Tampoco reemplaza las comprobaciones de impresión. El selector sirve para leer el archivo disponible, no para certificar el origen de su color.
Copia un valor candidato y úsalo primero en una pequeña zona de prueba. Obsérvalo junto a texto, iconos y otras superficies. Un color agradable dentro de una foto puede ofrecer poco contraste para una etiqueta. Si es necesario, adapta el diseño en lugar de imponer siempre el valor exacto de un único píxel.
Esta herramienta no edita ni descarga la imagen: su resultado es el código que copias. Si cambias de foto, vuelve a seleccionar. Guarda el código elegido en tu proyecto si necesitarás recuperarlo después de salir de la página.
Sí. Al pulsar un píxel aparecen ambas formas de expresar el color y botones para copiarlas.
La iluminación, textura, suavizado de bordes y compresión pueden variar los píxeles. Compara varios puntos de una zona adecuada.
No lo verifica. Lee píxeles del archivo que cargas; para un valor oficial consulta las normas de identidad de la marca.
Permite ver los píxeles cercanos y distinguir una zona central de un borde o una sombra.
Después de varias selecciones aparece un breve historial desde el que puedes copiar tonos anteriores.
No. El selector entrega valores para copiar y no genera un nuevo archivo de imagen.
Comprueba su legibilidad y contraste sobre el fondo real. Un color que funciona en una foto puede no servir para un rótulo.