Si un sistema solo admite CSV, no hace falta enviarle todo el libro de Excel. Esta conversión toma la primera hoja del XLSX y crea un archivo de texto con filas y columnas. Revisa el resultado antes de importarlo, sobre todo si el libro tiene varias hojas.
Suelta tu archivo .XLSX aquí
o haz clic para explorar desde tu dispositivo
El conversor no permite elegir una pestaña. Lee la primera hoja que aparece en el libro y la convierte en CSV; las demás quedan fuera. Comprueba el orden de las hojas antes de subir el archivo para evitar exportar una tabla distinta de la que necesitas.
El CSV no guarda gráficos, estilos ni fórmulas que sigan calculando. Conserva el XLSX como referencia editable y utiliza el CSV para intercambiar la tabla. Si el destino exige un orden de columnas determinado, compara ambos archivos antes de entregarlos.
Los ceros iniciales de un código, las fechas y los números grandes pueden cambiar de aspecto cuando otra aplicación interpreta el texto. También importa cómo trata las comas dentro de una celda. Revisa una muestra con nombres acentuados y confirma que el número de filas coincide con el origen.
Puedes usar la tabla en sistemas que aceptan CSV pero no XLSX.
El CSV incluye datos tabulares de la primera hoja.
No hay selector de hoja y las fórmulas no se mantienen como cálculos.
No incluye otras hojas ni la presentación visual del libro.
Preparar una tabla para una aplicación que pide un archivo CSV.
Contrastar registros de la primera hoja con datos de otro sistema.
Asegúrate de que la tabla deseada está en la primera pestaña.
Abre el CSV y compara encabezados, códigos y fechas.
Identifica la tabla que se exportará.
Selecciona el XLSX y crea el CSV.
Confirma los valores en el destino previsto.
No, solo la primera hoja.
No como fórmulas funcionales de un libro. Revisa los valores exportados.
Gratis, instantáneo y 100% privado. Tus archivos se procesan localmente en tu navegador.